lunes, 3 de septiembre de 2012
Me miras, puedo notar en tus ojos todo lo que quieres decir, puedo ver en el fondo de esos ojos marrones todo lo sientes. Te acercas, son pocos los milímetros que separan nuestros labios, mi corazón se acelera. Quiero parar este momento. Cada vez estas mas cerca, cada vez en mi cabeza aparecen mas preguntas, preguntas que nunca tendrán respuesta y que ahora no vienen a cuento. Quiero besarte. Nuestros labios se unen en una rara combinación, como la del chocolate caliente y el helado. Mi cabeza deja de funcionar, gracias a Dios. Pero no soy capaz de dejarme llevar por el momento. Me separo. Te abrazo, quiero llorar. ¿Por qué no me besas? me dices mientras me mantienes la mirada. Si supieras. ¿No te gusto? preguntas dando un paso atrás. Mi corazón me pide que te abrace de nuevo y que esta vez no te deje ir, pero mi cabeza se niega a responder. Te doy dos besos y me limito a correr hacia ese lugar que ni yo sé.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario